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Cada día se están implantando en las empresas más procesos de evaluación del desempeño, en ocasiones como medida de desarrollo de las personas dentro de la organización, y en otras como análisis de la productividad y rendimiento de la masa salarial.

El proceso puede resultar farragoso si por un lado no contamos con una herramienta tecnológica como puede ser «Talent», y por otro, si no tenemos claro el modelo de evaluación que vamos a realizar. Pero dentro de todo este proceso existe un aspecto que resulta fundamental, estamos hablando del «feedback» o retroalimentación.

En primer lugar no debe ser un formalismo más que debemos cumplir, pues debemos darle la importancia que tiene ya que de esa valoración estamos dando un desarrollo a la persona en la organización. ¿Por qué esperamos un año para corregir o reconocer comportamientos?, ¿Esperas un año para hacer el seguimiento de los objetivo?.

Lo ideal sería hacerlo trimestralmente, pero con hacerlo semestralmente ya es suficiente. No esperemos un año para reconocer conductas y éxitos, así como para sentarnos con nuestros subordinados/as a comentar lo acontecido en la empresa, de lo contrario las personas valoradas tienen todo el derecho para decirnos; «y has esperado un año para decirme esto, habérmelo dicho antes y lo hubiera cambiado».

No te centres exclusivamente en los aspectos negativos y de la misma manera en los datos positivos, debemos encontrar un equilibrio pues la entrevista de «feedback» no se hace para castigar a nadie, sino tiene el fin de desarrollar a la persona en la empresa y obtener lo mejor de la misma. Sin compromisos de desarrollo no hay entrevista de evaluación del desempeño, o mejor dicho, lo comentado se esfumará al cabo de los días.

El final de tener este encuentro es marcar unas pautas para mejorar y todo debe estar bien apuntado y compartido por ambas partes, obteniendo el compromiso de consecución mutuo. Prepárate la entrevista, no te dejes llevar por la improvisación y dedica el tiempo necesario.

Evalúa empatizando, es la mejor herramienta.

José Enrique García, director general de Equipo Humano.