Consultoría & Consultores

En toda estrategia se ha de planificar, organizar, ejecutar, controlar y corregir. Por lo tanto, se debe tener en cuenta desde el punto de vista financiero lo siguiente:

1. Hacer un análisis económico-financiero o complementar el que ya esté realizado, para obtener un punto de partida. E ir comparando los posteriores análisis con este punto de partida a medida que se van tomando decisiones.

2. Recomendable hacer una valoración de la empresa por los métodos dinámicos y pensando en una futura autofinanciación para reducir el coste del pasivo financiero y para saber cuánto valen realmente las participaciones o acciones de los socios.

3. Hacer un presupuesto anual por productos, servicios o actividades para estudiar las posibles desviaciones futuras y tomar las medidas correctoras más adecuadas.

4. Introducir la contabilidad de costes en la empresa ya que así sabremos la rentabilidad por productos, servicios o actividades y podremos establecer estrategias diferenciadoras para cada uno de los productos, servicios o actividades.

5. Estudiar los períodos medios de maduración para saber el tiempo que tarda la empresa en “hacer dinero”. Con la intención de acortar los mismos para aumentar la tesorería y elevar la rentabilidad de la empresa. Aquí está el punto fuerte de las pymes.

6. Cumplir con los principales ratios financieros: liquidez, solvencia y endeudamiento. Y establecer los óptimos de rotación de stocks, clientes y proveedores. Para saber la inversión corriente o en capital circulante (inferior a un año) y no tener tensiones de tesorería en un futuro. Así como tener la tesorería mínima para cubrir imprevistos. Tener una previsión de tesorería a tres meses vista, ayuda a anticiparse a los problemas de financiación inmediata.

7. Estudiar la competencia, el sector y el posionamiento de la empresa respecto a su sector para mejorar su cuota de mercado que se verá reflejado en un aumento de las ventas si se toman las decisiones oportunas.

8. Incidir en una estrategia de liderazgo en costes y de “pricing” para aumentar márgenes y establecer el precio de venta más adecuado según la competencia, el sector y el posicionamiento de la empresa, con el objetivo de incrementar el beneficio neto de la empresa. La contabilidad de costes es muy útil para conseguir estos objetivos.

9. Estudio de la financiación ajena (si existe) para obtener apalancamientos. Comprobar que las inversiones ya hechas sean rentables y estudiar alternativas de inversiones donde el rendimiento sea superior a su coste (apalancamiento positivo). Así se incrementa la rentabilidad económica de la empresa y la rentabilidad financiera de los socios.

10. La empresa debe saber con periodicidad "de dónde viene el dinero" y “a dónde va el dinero" para conocer si la empresa es eficiente e inteligente en las decisiones que toma en su estrategia financiera. Si la empresa decide hacer nuevas inversiones, que las nuevas inversiones no hagan bajar el rendimiento global de la empresa.

De esta manera, contribuimos con la responsabilidad social que tiene cada una de nuestras empresas clientes con su entorno. Por esta razón, nuestra misión es hacerlas crecer, impulsarlas, de manera equilibrada y sostenible en el tiempo. Es nuestro sello de calidad y nuestro valor añadido.