La automatización de procesos ha experimentado una evolución significativa: de tareas simples y repetitivas a la gestión de procesos de negocio complejos de principio a fin.
Esta transformación ha sido posible gracias a tecnologías cada vez más potentes, y en especial, a la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA).
Hoy, un nuevo concepto está ganando protagonismo: la Automatización con Agentes.
En este artículo te explicamos cómo la IA y los Agentes están llevando la automatización a un nuevo nivel.
Hasta hace poco, teníamos dos formas principales de automatizar procesos:
Ambos enfoques son eficaces, pero tienen un límite claro: los datos no estructurados. Correos electrónicos, contratos, imágenes o textos en lenguaje natural escapan a las reglas predefinidas. Aquí es donde entra en juego la inteligencia artificial.
Los modelos de IA permiten entender, clasificar y extraer valor de este tipo de datos, ampliando el alcance de la automatización a nuevos procesos antes inaccesibles. El reto: elegir el modelo que aporte el mayor valor con el menor coste y máxima seguridad de los datos.
La Automatización con Agentes se basa en la IA e introduce un nuevo paradigma: sistemas inteligentes capaces de actuar con autonomía y adaptarse a distintos contextos para alcanzar objetivos definidos.
Imaginemos un proceso como la gestión de reclamaciones de clientes. Sabemos que un robot puede leer un correo y pasarlo por un modelo de IA que identifique qué quiere el cliente. Pero… ¿Y después?
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