Los datos se han convertido en uno de los activos más valioso de las organizaciones, pero no todos son iguales: la información sensible y los datos personales requieren un nivel de protección mucho más alto.
Asegurar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos sensibles no es solo una cuestión de seguridad tecnológica, sino también de cumplimiento regulatorio con normativas como el RGPD y la LOPDGDD.
Un enfoque integral de gobierno del dato permite a las empresas garantizar el cumplimiento normativo y, al mismo tiempo, proteger la reputación y la confianza de clientes y partners.
El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD) en España establecen obligaciones claras para todas las organizaciones que traten información personal:
Además de las mencionadas, otras normas complementarias cobran importancia en el entorno digital como la Directiva ePrivacy que regula la privacidad en comunicaciones electrónicas, incluyendo servicios o telecomunicaciones y uso de cookies o regulaciones sectoriales específicas para el ámbito de la salud, finanzas o telecomunicaciones, que imponen requisitos adicionales sobre protección de datos sensibles.
Dar respuesta a estos requisitos normativos requiere implementar tecnologías de securización de datos que permitan aplicar controles efectivos sobre el acceso, uso y protección de la información.
No basta con catalogar y clasificar los datos, sino que hay que protegerlos de verdad. Imagina que cada dato sensible es una joya: no solo la guardas en una caja fuerte, también controlas quién puede acercarse, cuándo y cómo.
Para conseguirlo, las organizaciones necesitan aplicar varias capas de seguridad que actúan de forma coordinada. No se trata de una única medida, sino de una combinación de prácticas y tecnologías que blindan la información desde distintos ángulos.
En este ámbito, cobran especial relevancia soluciones de ciberseguridad que permiten reforzar el control de identidades y accesos como la autenticación multifactor (MFA), que añade una capa adicional de validación para usuarios con acceso a información sensible, la gestión de accesos privilegiados (PAM), pensado para limitar y monitorizar los accesos con privilegios elevados y los modelos de Zero Trust, que aplican el principio de “nunca confiar, verificar siempre” incluso dentro de la red corporativa.
En Abast trabajamos con soluciones de Fortinet, como FortiAuthenticator para MFA o FortiPAM para la gestión de accesos privilegiados, integrándolas en estrategias globales de protección del dato. También apoyamos la adopción de otras tecnologías que ayudan a reforzar modelos Zero Trust y de control de identidades según las necesidades de cada organización.
Vamos a ver, a continuación, las soluciones que ofrecen grandes fabricantes como Oracle o Microsoft.
Las organizaciones que utilizan bases de datos Oracle cuentan con soluciones específicas para proteger datos sensibles y cumplir con la normativa:
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