Durante años, la computación cuántica evocaba una imagen casi iconográfica: un cilindro dorado, plagado de cables y tubos, suspendido en el interior de un sistema de refrigeración próximo al cero absoluto. Una especie de lámpara de araña futurista a medio camino entre el arte contemporáneo y la ingeniería de vanguardia.
Pero esa imagen, como ya analizábamos en el artículo anterior sobre modalidades de computación cuántica, es solo una pieza del puzzle. Detrás existe una carrera industrial global, silenciosa e intensa, en la que grandes corporaciones tecnológicas, startups especializadas y laboratorios nacionales compiten por construir la próxima gran infraestructura de la humanidad. Y aunque no siempre recibe la visibilidad que merece, España cuenta con ingenieros, científicos y directivos en posiciones clave dentro de esta revolución.
Lo que sigue es un recorrido por algunas de las organizaciones que están definiendo el futuro cuántico, y por las personas que están dejando huella en él, muchas de ellas españolas.
IBM, Google y el dominio de los superconductores
Los superconductores son, a día de hoy, la tecnología cuántica más industrializada. Aquí se disputa la competición entre los grandes.
En IBM Quantum, dentro del laboratorio de Yorktown Heights (Nueva York), uno de los nombres más reconocidos es el de Antonio Córcoles, ingeniero español que lleva años perfeccionando los procesadores cuánticos de la compañía con una precisión comparable a la de afinar un instrumento de extraordinaria delicadeza.
El arquitecto principal de toda la estrategia cuántica de IBM durante más de una década fue Darío Gil (Zaragoza, 1975), quien hasta 2025 ocupó el cargo de Senior Vice President y Director de IBM Research. Bajo su dirección, IBM fue la primera empresa del mundo en poner computadoras cuánticas programables al alcance de cualquiera a través de la nube y desarrolló Qiskit, el SDK más utilizado del planeta.
Hoy, como Under Secretary for Science en el Departamento de Energía de EE.UU., Darío Gil lidera la Genesis Mission, una ambiciosa iniciativa nacional que fusiona IA, computación cuántica y supercomputación clásica para duplicar la productividad científica estadounidense.
En Google Quantum AI, el responsable científico del equipo es también español: Sergio Boixo. Fue una de las mentes que hay detrás del histórico experimento de «supremacía cuántica» de 2019, un hito que marcó un antes y un después en la industria. Google acaba de presentar su chip Willow, que supone un avance significativo en corrección de errores cuánticos.
Desde el CSIC, Juan José García Ripoll aporta teoría, algoritmos y modelos que alimentan el trabajo de ambas empresas. España, sin hacer ruido, se encuentra en el núcleo de la computación cuántica superconductora.
En el flanco europeo destaca IQM Quantum Computers, empresa finlandesa y uno de los escasos fabricantes europeos que ofrece ordenadores cuánticos instalados en las propias instalaciones del cliente (on-premise). IQM fue pieza clave en el suministro del procesador cuántico para la primera computadora cuántica de acceso público en España, instalada en el Barcelona Supercomputing Center (BSC) e integrada en el superordenador MareNostrum 5, en el marco de un consorcio liderado por la startup barcelonesa Qilimanjaro Quantum Tech y GMV.
Al frente de Qilimanjaro, como co-fundador y presidente, se encuentra Víctor Canivell. Físico cuántico con más de 30 años de trayectoria en alta tecnología, Canivell ha sido uno de los principales impulsores del ecosistema cuántico español. Bajo su liderazgo, Qilimanjaro ha logrado que España disponga de sus primeros sistemas cuánticos operativos y se ha consolidado como uno de los referentes europeos en computación cuántica full-stack. En enero de 2026 fue reconocido como Académico Correspondiente de la Real Academia Europea de Doctores por su contribución a esta revolución tecnológica.
Este esfuerzo empresarial español se coordina a nivel sectorial a través del Grupo de Trabajo de Información, Computación y Ciberseguridad Cuánticas de AMETIC. El grupo ha publicado el informe La España cuántica: Una aproximación empresarial, documento de referencia que analiza el ecosistema cuántico nacional, identifica oportunidades por sectores y formula recomendaciones concretas para impulsar su desarrollo industrial en España. Puedes descargarlo aquí: La España cuántica: Una aproximación empresarial (AMETIC).
Quantinuum, IonQ y la precisión de los iones atrapados
Los ordenadores de iones atrapados ofrecen una propuesta diferente: menos ruido, mayor precisión, una operativa casi quirúrgica. La tecnología recuerda más a un laboratorio de física atómica que a un centro de datos convencional.
Quantinuum —empresa surgida de la fusión de Honeywell Quantum Solutions y Cambridge Quantum— es hoy una de las referencias mundiales en fidelidad de operaciones lógicas. Sus procesadores H-Series cuentan con conectividad total entre qubits y acumulan récords en corrección de errores. En sus instalaciones trabaja María Viñas, ingeniera española especializada en óptica cuántica, cuya labor cotidiana consiste en controlar láseres que manipulan átomos individuales: ciencia ficción convertida en rutina.
IonQ, empresa cotizada en bolsa (NYSE: IONQ), acaba de completar la adquisición de Oxford Ionics, lo que refuerza su posición en computación cuántica y redes cuánticas. Sus últimos sistemas AQ 64 han alcanzado una fidelidad de puertas de dos qubits del 99,99 %, una cifra que hace apenas cinco años parecía fuera de alcance.
En el ecosistema europeo de iones merece mención especial AQT (Alpine Quantum Technologies), empresa austriaca que desarrolla sistemas compactos de iones atrapados con coherencia cuántica de varios segundos y trabaja en prototipos conectables a redes de fibra óptica.
PsiQuantum, Xanadu, Quandela y la apuesta fotónica
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